Identidad:
No es solo un asunto de vanidad. La relación con el espejo es muy potente porque tiene que ver con la identidad. Mirarse en él es enfrentarse a quien se es o a quien se quisiera ser, y en esa tarea muchas veces nos podemos sorprender. A quién no le ha pasado que al observarse en un espejo, de lejos o de repente, no se reconoce. O que al verse ‘choca’ con una imagen que no sabía que estaba proyectando.
Pero la identidad física no basta, va de la mano con la sicológica, y no hay una sin la otra. Así, el espejo hace una parte del trabajo, pero otra gran porción es resultado de la mente. Y esta se gesta en la niñez, donde hay un primer ‘espejo’, uno que nos habla de quienes somos a través de la mirada de los padres (o quienes nos crían), identidad que determina cómo nos vamos a seguir enfrentando al reflejo del espejo una vez adultos. Es tan potente que, incluso, cuando lo que devuelve el espejo nos gusta, esa sensación puede irse por arte de magia cuando ocurre algo que afecta la autoestima, como un fracaso amoroso. Entonces el espejo se queda corto y devuelve algo que no necesariamente coincide con la imagen interna. Gana una batalla pero no la guerra.
Por otro lado, así como hay quienes se paran frente al espejo para preguntar ¿cómo me veo?, también están aquellas personas que no quieren verse o que solo se miran parcialmente: “solamente uso espejos pequeños para mi rostro porque sé que tengo kilos de más”, “no me veo al espejo bajo determinada luz porque así no noto arrugas”, etc.
La relación con el espejo se distorsiona cuando se busca algo que no se va a encontrar. Y no todos podemos con la verdad tal cual. La transparencia se ve como un valor en sí, pero no siempre es fácil asumir la realidad. Es posible decir que habría menos problemas a mayor coincidencia entre la imagen que tenemos sobre nosotros mismos y la que nos devuelve el exterior.
Feng shui: dónde ubicarlo
A los espejos se les atribuye la facultad de agrandar espacios pequeños e iluminar áreas que no reciben mucha luz, pero desde el punto de vista del feng shui, disciplina que los considera poderosos símbolos, objetos transportadores y transformadores de energía, además de representantes del elemento agua, la elección del mejor sitio para estos objetos depende de la percepción de vibraciones o energías, tarea que idealmente debe hacerla un asesor experto en la disciplina.
Sin embargo, aunque no hay reglas generales, sí existen referencias útiles. Por ejemplo, a un espejo en el lugar de trabajo el feng shui le atribuye la capacidad potenciar la carrera profesional. Y si en la oficina una persona se sienta de espaldas a la puerta, se recomienda instalar un espejo que permita ver quién está detrás, eliminando la ‘amenaza’ constante.
Para la casa, una sugerencia que proviene de una creencia oriental dice que si uno quiere tener más prosperidad se debe poner un espejo detrás de los quemadores de la cocina para que reflejen la abundancia. ¿Qué sucede en los dormitorios? En general no es recomendable tener espejos ahí por el movimiento de energía. Pero si se necesita tener uno en la pieza, el consejo del feng shui es ubicarlo dentro del armario o taparlo en la noche con una tela suave. Además, nunca hay que ponerlos frente a la cama porque el espejo funcionará como una ventana de la que entra y sale energía, impidiendo un sueño tranquilo.
Otras indicaciones para el uso de los espejos son ubicarlos de manera que reflejen bellas escenas, nunca usar uno que distorsione o corte la imagen del cuerpo o el rostro, mantenerlos limpios y enmarcados, reemplazarlos cuando se agrieten, nunca tener dos enfrentados, no usar los de cristal oscuro y, si se trata de un espejo antiguo, que no se sabe a quién perteneció, mejor no tenerlo en la casa.
Calidad: tipo y cuidado del cristal
Todos los espejos son cristales tratados con un plateo en uno de sus lados, así son capaces de reflejar lo que tienen frente a ellos. La calidad del cristal, sin embargo, no siempre es la misma, y es así como muchos distorsionan las imágenes sin que el vidrio haya recibido un tratamiento específico para ello. Entonces, lo mejor es escoger con sumo cuidado, mirando desde diferentes ángulos y fijándose en que no curve las figuras, adelgace o genere otra distorsión. En el mercado chileno se pueden hallar cristales de distintas procedencias, principalmente chinos, mexicanos, brasileños, belgas y nacionales. Estos dos últimos serían los de mejor calidad pero, al mismo tiempo, los de mayor costo.
El cristal puede ser incoloro o con algún tono (bronce o humo), que generalmente se considera para espacios públicos o como elemento decorativo.
Los cristales tradicionales incoloros se encuentran en espesores de 3 a 6 mm, un dato que no afecta la calidad de imagen, pero es importante según la dimensión del espejo, por resistencia y peso: entre más grande, más grueso debe ser el cristal.
Cualquiera sea su uso, lo ideal es que los espejos no reflejen una luz directa. Sí pueden iluminarse desde los costados o desde atrás, alternativa que solo sirve cuando el cristal es grueso y la fuente de luz está a una distancia que no sobrecaliente el vidrio.
Para procurar la durabilidad de un espejo es muy importante protegerlo de la humedad y limpiarlo con algún producto apto para vidrios y un paño de tela suave que no raye la superficie. También hay que ocuparse de la parte trasera, teniendo cuidado al poner silicona o exponerlo a raspaduras que salten el plateo.
El marco: último paso
La primera recomendación para escoger un marco es un asunto físico y de seguridad: mientras más grande sea el espejo, más ancha debe ser la moldura.
¿Y en cuanto a materiales? Eso depende de gustos e ideas decorativas, pero principalmente del lugar donde va a estar el espejo. Si se ubica en una zona con humedad o vapor, como pasa en un baño, lo ideal es preferir el acero, aluminio o plástico. La madera, en tanto, se aconseja para otras habitaciones, especialmente si se quiere generar un espacio cálido. Su ductilidad, además, permite utilizarla fácilmente en diferentes variedades, tamaños, teñidos y formas, que se pueden encargar en casi cualquier empresa de enmarcaciones.Otra fórmula es la de los marcos de espejo biselado. Muy sofisticados, tienen la gracia de iluminar más todavía un espacio. Y si se quiere seguir la indicación del feng shui, tomando la idea de que los espejos simbolizan el agua, lo ideal son los marcos de materiales que representan su energía madre, el metal o la piedra. Si además el marco es de forma ovalada, tanto mejor.
Asesoría y agradecimientos:
Claudia Araya, sicóloga clínica, académica de la Universidad Católica y experta en temas de mujer.
Mechita Moreno, Feng Shui Chile (www.fengshuichile.cl)
Gloria Matteucci, Vidriería Oriente (www.vidrieriaoriente.cl)
Macarena Sánchez, Domo Diseño (www.domodiseño.cl)
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