Carolina Ardohain:
Fotos: Santiago Albanell / Producción: Fabián Medina Flores / Maquillaje: Estefanía Novillo para Estudio Novillo con productos YSL / Pelo: Margarita Porto para Estudio Lamensa
Carolina Ardohain, Pampita, miente. Dice que no se siente guapa y que no es de las mujeres que llaman la atención. Pero avanzar con ella por la vereda es toda una experiencia. Porteros, taxistas y peatones le piden permiso para tomarse una foto. Se la ve tranquila y feliz. Y confiesa que es exactamente así como se siente. ¿Por qué? “Porque la maternidad me cambió el mundo”.
Radicada temporalmente en Buenos Aires donde su pareja, el actor Benjamín Vicuña, acaba de debutar en La Dueña, el programa de TV que marca el regreso de la diva Mirtha Legrand a la ficción, Pampita se confiesa una mamá organizada y amante de las rutinas. Cuenta que respeta los horarios de los niños independientemente del país en el que se encuentren y que con Benjamín se turnan en todo: ambos los bañan, cenan todos juntos y en la noche les cuentan cuentos: “Pero si vemos que son muy fuertes los transformamos mientras los vamos leyendo”, dice.
¿Te pareces en algo a tu mamá? Trato de no copiar fórmulas. Creo que estoy haciendo mi propio camino con un poco de información de todos lados pero también con lo nuevo que va surgiendo. Disfruto mucho con mis hijos, les damos tiempo de calidad. Tanto Benjamín (Vicuña) como yo en eso somos superconscientes, tratamos de tener tiempo de calidad con cada uno, de ir al cine, salir a pasear, hacer programas para ellos, los llevamos al teatro y les cultivamos el lado artístico.
¿Pero priorizan calidad o cantidad de tiempo? Hay etapas, porque nuestros trabajos son especiales y nuestras rutinas cambian. Hay momentos en que estoy full en un proyecto y los veo menos, pero después pasan tres meses donde paso más tiempo en la casa. Como todo es tan cambiante tratamos de que lo de ellos no cambie. Para los chicos es importante pasar tiempo con nosotros. Ahora venimos de tres meses de vacaciones en Miami, de estar todo el día juntos, sin ayuda, y volvieron con una paz interior increíble.
Wow, no sé cuántos padres se atreverían a pasar tres meses completos de vacaciones en familia… Lo que pasa es que podemos darnos esta posibilidad, y ¿por qué no aprovecharla? Yo el año pasado tuve que viajar mucho, hice un programa de televisión y no tenía tiempo, entonces en ese momento era más importante la calidad. Pero después vinieron estos tres meses enteros y ahí traté de recuperar la cantidad de tiempo.
Cuando viajas, ¿tus hijos te acompañan? Ya no. Antes me los llevaba, sobre todo por la leche, porque soy full prolactancia, entonces el primer año sí o sí tienen que viajar conmigo. Ahora prefiero hacer viajes cortos en los que no me acompañan pero siguen su rutina, entonces se les pasa más rápido. Yo llamo 20 veces por día, les dejo todo organizado, y ellos capaz que ni se den cuenta de que me fui.
¿Pero se dan cuenta de que tienen una mamá con un trabajo diferente al de la mayoría? Sí, porque se acerca gente a sacarse fotos o nos ven en la tele…
¿Y lo gozan o lo padecen? No saben que existe otra cosa. Y además como nosotros no lo sufrimos, para ellos es absolutamente normal.
¿Qué rasgos de tu personalidad heredaron tus hijos? Blanca, mi timidez. Ella es tímida y yo de chica era igual. Y Bautista no sabemos a quién se parece porque es un torbellino, y nosotros nunca fuimos así.
¿Alguna vez les preguntaste si te encuentran una buena mamá? Al final del día siempre me pregunto si hice bien mi trabajo. La verdad es que yo los veo felices, gozando, les dedico tiempo, ellos saben que siempre estamos ahí, les leemos cuentos y los beso hasta que se duermen… así que creo que sí, que soy dedicada.
MAMA MODELO
“Yo no me siento guapa. No soy la clase de mujer que la gente se da vuelta a mirar, pero vas a ver cuando hagamos las fotos cómo me divierto, cómo me potencio”, asegura Pampita. Pero la verdad es que no hay una sola persona que no voltee la cabeza para mirarla.
¿Cómo manejas el tema de la vanidad con tu hija? Ella es muy femenina con sus cosas, es una lady, pero todavía no tiene desarrollado ese tema. No es algo que le quiero inculcar y menos con mi trabajo. Me gustaría que lo vaya descubriendo con su inocencia y en el camino veremos. Prefiero inculcarle otras cosas, y no la vanidad.
¿Se maquilla? Todavía no. Ella es mi compañera, somos muy unidas. A cualquier lado que voy viene feliz, me ha acompañado a producciones de fotos o a pruebas de ropa y se queda mirando las telas; para ella es como una cosa de princesas, pero no pasa por la vanidad, yo creo que le va a llegar, pero todavía no. Lo que estoy segura es que no se lo voy a potenciar. Lo que se dé naturalmente, fantástico, pero que vaya maquillada al colegio ¡de ninguna manera!
¿Le compras todo lo que pide? Preferimos ser austeros, no darles todo. Me gusta que mis hijos valoren y que disfruten con poco. Nosotros podríamos darles un montón de cosas materiales pero prefiero que desarrollen la creatividad por otro lado, que no pierdan la inocencia de crear e imaginar.
MUNDOS OPUESTOS
Se supone que para ser una modelo exitosa hay que dormir un mínimo de ocho horas y tener una conducta intachable con la comida. Pero Pampita no lo cumple. Es que compatibilizar dos mundos tan distintos como el de su trabajo y la maternidad la obliga a saltarse algunas reglas. Y lo hace con gusto.
¿Cómo es un día típico en tu vida de madre? Me levanto con los chicos a las 6.45, que para mí es terrible, los llevo al colegio y vuelvo a dormir… ¡lo confieso, vuelvo a la cama! Almuerzo con Bautista, después voy a buscar a Blanca y la llevo a sus actividades: hace ballet y gimnasia y ahora tienen mucha vida social. Yo organizo mi agenda en función de la vida social de los chicos. Si tienen un cumpleaños tengo que ir, a todos, son parte de mi actividad del mes.
¿Y cómo te organizas? Trato de que no se tope nada con mi trabajo, tengo la suerte de elegir los horarios para poder estar con ellos siempre. Me preocupo de invitarles amigos a la casa para que puedan desarrollar sus relaciones y que se sientan cómodos tanto en la casa de Chile como en la de Argentina.
¿Sientes que el hecho de vivir unos meses en cada país hace que tus hijos sean diferentes a los demás? Trato de que no lo sean, porque la sensación de pertenecer es fundamental para ellos.
Tienes una postura bien definida con respecto a la crianza. ¿Leíste muchos libros o eres autodidacta? Soy autodidacta, y además voy cambiando la forma de pensar. Con Blanca, que fue mi primera hija, aprendí a ser de una manera que ya con el segundo no quise repetir. Fui muy estricta con respecto a los horarios, sus comidas, quería que todo fuera natural y estaba jugando un poco a la mamá. Todo era nuevo, leía miles de libros, me fijaba en internet. Después con Bautista me fui relajando, entendí que eso no era tan importante. Y con el tercero supongo que me relajaré más todavía. Seguro va a comer papas fritas y tomar Coca-Cola antes que sus hermanos.
¿Cuáles son los valores que te importa que aprendan? Principalmente el respeto. Comparten tiempo con nosotros, con la gente que nos ayuda en casa, y el respeto es en lo que más pongo atención. Que pidan bien las cosas, que sean educados y agradecidos de lo que se les da. Me gustaría también que sean abiertos a otras cosas, a otras ideas, quiero que sean conscientes de que somos todos iguales aunque a veces pensemos distinto.
¿Qué te enseñó la maternidad? Todo. Me cambió la cabeza, la rutina, me cambió el mundo, lo puso patas para arriba. Antes yo tenía una independencia absoluta, la libertad de agarrar la valija e irme a cualquier lado, o tomar cualquier decisión, y ahora todo es en función de la familia. Antes de tomar cualquier decisión pienso si ellos van a estar bien. Cualquier proyecto tiene que ser compatible con la familia. Y si no es compatible, no lo hago. Así que te diría que la maternidad cambia todo, te pone los pies en la tierra. Te volvés más humana, más sensible.
¿Y de que te despojaste? Del ego. Ahora el ego pasa a otro plano. Cuando sos mamá la satisfacción no es por uno… no sé si por los hijos pero sí por el proyecto de familia. Lo que más orgullo me da hoy en día es ver la familia que formamos. Ver a mis hijos crecer bien, felices, contenidos, con calma y alegría.
¿En qué momento te llega este tercer embarazo? Fue muy buscado, estuvimos casi un año y dos meses tratando de que llegara y no sé si no coincidían los días, no hacíamos bien los deberes, yo viajaba mucho (risas), pero finalmente llegó. Y la verdad es que esperarlo fue una linda sorpresa, tuvo su gracia porque lo recibimos con mucha felicidad. Fue como un logro.
¿Y qué hicieron cuando se enteraron? Se lo contamos a los chicos. Bastante inconscientes, porque así se les hace mucho más larga la espera del hermanito, pero no pudimos contenernos. El problema que tenemos ahora es que Blanca quiere una hermana y Bautista un hermano. No quisimos saber el sexo pero seguramente no vamos a poder satisfacerlos a ambos.
¿Para una modelo el embarazo es como una piedra en el zapato? ¡Para nada! Es un momento en el que me puedo organizar, inclusive los contratos en los que soy rostro me esperan, se acomodan. Por ejemplo, la campaña de trajes de baño la vamos a hacer un mes y medio después de que nazca el bebé…
¿Seis semanas y te vas a tener que poner un bikini? ¿No es una presión enorme para ti? No, es que después de dos embarazos ya sé cuánto tiempo necesito para recuperar mi peso, y seis semanas está bien.
Tu sabes que en este minuto esta periodista te odia con toda su alma… (risas) Bueno, pero es resacrificado, no creas que es natural. Primero porque hacer dieta dando de mamar es complicado. Tengo que comer supersano, pero bueno, es mi trabajo. El cliente me esperó, atrasó la campaña, entonces yo tengo que cumplir. No puedo llegar mal, y no lo siento como una presión, sino como una responsabilidad. Además al ser el tercero ya sé cómo se hace: hago gimnasia dos o tres horas por día de lunes a sábado, como muy sano… soy una agradecida de la genética.
¿Alguna vez tuviste que hacer algo que no te gustara? Nunca. Soy estricta en un montón de cosas y libre en otras. Dije que jamás haría un desnudo, y jamás lo haré.
Pero una vez dijiste que nunca tendrías Twitter y ahora sí tienes. ¿Qué otras cosas que alguna vez dijiste ‘nunca’, sí has hecho? Al Twitter me convencieron y ojalá lo pongas, así tengo más seguidores (N.D.la R @pampitaoficial). Pongo mis trabajos y recibo demostraciones de cariño. Además de los desnudos dije que nunca iba a probar la droga, y no lo hice. Tampoco nunca fumé un cigarrillo y jamás tomé alcohol.
O sea que eres una gran compañera de carrete. Soy la que siempre termina manejando.
¿Qué harías si un día te despertaras con 10 kilos más? Los he tenido, con Blanca engordé 25 kilos y los perdí en 6 meses. Pero los disfruté. Eran 25 bien subidos, me comí todos los helados del mundo.
¿Y cómo te sentías? Hermosa, me miraba al espejo y me encantaba.
¿Por dónde crees que pasa la verdadera belleza? Por el bienestar interior. Cuando estás bien te ves distinta, te ponés más sensual y graciosa, menos complicada y menos quejosa.
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